1 · Ni un recado perdido.
Los mensajes que toma el asistente llegan a una bandeja, cada uno a la persona a la que van dirigidos. Quien lo atiende lo marca como atendido y el titular ve qué queda pendiente. Si lo prefiere, deja de depender del correo.
2 · La ficha de cada cliente.
Una ficha por persona o empresa: cuántas veces ha llamado, qué ha pedido y cuándo fue la última llamada, con su historial de llamadas y citas. Sabe quién llama más y el asistente saluda por su nombre a quien ya conoce.
3 · Las vacaciones, resueltas.
Cada empleado marca sus días y el notario ve a todo el equipo en un calendario. Si faltan a la vez dos personas que no pueden faltar juntas, el panel avisa antes de que ocurra.
4 · Cada uno ve lo suyo.
El empleado ve sus recados y sus vacaciones; el gerente administra permisos a la medida; el notario ve todo y decide quién ve qué, con un panel de control de la operación.
5 · Dudas resueltas dentro del panel.
Un asistente de IA especializado en la aplicación responde lo que se puede hacer, lo que no y cómo se hace. Por ejemplo, cómo dar acceso a un nuevo empleado.